El cliché de la expresión “mente sana en cuerpo sano”

¿Cuántas veces hemos escuchado la frase “mente sana en cuerpo sano”? seguramente más de las veces que nos imaginamos, sin embargo ¿cuántas veces nos hemos detenido a analizar a fondo el verdadero valor de la frase?

Como dato de cultura general, la marca japonesa de ropa y calzado deportivo ASICS es un acrónimo de la expresión latina Anima Sana In Corpore Sano, que significa “menta sana en cuerpo sano”.

Usualmente, solemos relacionar esta frase directamente con la actividad física recomendada para obtener y/o mantener un buen estado físico, así como la inteligencia emocional que permite entre otras cosas un balance de bienestar mental que prevenga afecciones como el estrés, la depresión la ansiedad entre otras.

Dada la concepción anterior de la frase, y por el esfuerzo físico que ello implica, solemos dejar la frase en solo eso, una frase, practicando de forma constante y ferviente más voluntaria que involuntariamente la procrastinación, es decir, retrasamos las acciones y las actividades que deberíamos de llevar a cabo sustituyéndolas con otras acciones y/o pensamientos menos relevantes, más fáciles o más placenteros, cayendo así en el terreno del pragmatismo, al preferir el placer inmediato sin beneficios en el mediano y largo plazo sobre el esfuerzo inmediato que en el mediano y largo plazo otorga beneficios más palpables y satisfactorios en todos los sentidos.

Llegado este punto, me gustaría plantear el objetivo del texto, la propuesta de deconstruir el concepto de la frase “mente sana en cuerpo sano”. Lo anterior lo lograremos en la medida que dejemos de relacionarla con esfuerzos imposibles de realizar, sustituyendo la concepción de la misma por la importancia que todo ser humano tiene de llevar a cabo regularmente actividades y acciones que nos saquen de nuestra rutina diaria, que nos ayuden a desconectarnos de la cotidianidad del día a día, no con la intención de olvidarnos de nuestras tareas y deberes diarios, sino con la firme convicción de que solo desconectándonos de forma cotidiana algunos minutos de ella, podemos encontrar la luz y las respuestas que suelen pasar desapercibidas en el ajetreo diario.

Muchas son las formas en las que las personas encuentran estos momentos de desconexión, desde el ejercicio físico como caminar, correr, ir al gimnasio, practicar yoga, así como quienes prefieren encontrar estos momentos refugiándose en la lectura, en el café, en contemplar momentos cotidianos como el amanecer o el caos citadino, no importa cuál sea la manera de encontrar este momento, lo verdaderamente importante es encontrarlo, parece fácil, sin embargo, es más complicado de lo que parece.

En lo personal, encontré este momento desde hace ya algunos años en la práctica cotidiana del yoga. Desde mi punto de vista, más allá de un deporte, el yoga es una doctrina filosófica que busca el estado de perfección espiritual de forma progresiva mediante la meditación y el entendimiento de nuestro cuerpo, con el objetivo de conseguir un mayor control sobre este y sobre nuestra mente, por lo que al realizarlo encontré el verdadero significado de la frase “mente sana en cuerpo sano”. Sin embargo, el objetivo del texto no es describir la filosofía del yoga ni persuadir a nadie de que deba practicarla y encontrar en ella lo que yo encontré, mi experiencia personal no significa que todas las personas estén destinadas a encontrar en la práctica del yoga el balance que buscan, sin embargo, la comparto con la intención de que analicemos con mayor detenimiento el significado y las verdaderas implicaciones de tener una mente sana en un cuerpo sano más allá de la frase y del cliché alrededor de ella.

Conocerse a uno mismo es una obligación que todos tenemos como seres humanos, cada uno de nosotros debemos averiguarnos y descubrirnos a lo largo de nuestra vida, ya que al final del día y al final de nuestras vidas lo único valioso será el como disfrutamos y como enfrentamos cada uno de nuestros días.

Daniel Alejandro Acosta Aguirre.

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