El término tradwife (en singular), es la contracción de la expresión en inglés “traditional wife” (esposa tradicional).
En las últimas semanas una tendencia en redes sociales está haciendo ruido y se ha apropiado de diversos espacios de debate entre los internautas alrededor del mundo, esta tendencia tuvo origen en los Estados Unidos de Norteamérica durante el periodo presidencial del hoy expresidente y también candidato presidencial Donald Trump, sin embargo en las últimas semanas se ha viralizado gracias a distintas influencers que representan y abanderan a esta tendencia, como es el caso de Estee Williams en Estados Unidos y la usuaria de la plataforma y red social TikTok, “RoRo” (de nombre Rocío Bueno) en España.
Pero ¿qué es ser una tradwife?
Este movimiento promueve el retorno al hogar por parte de la mujer, para que esta cumpla con excelencia el papel y el rol de esposa tradicional. En pleno 2024, lo extraño de esta tendencia quizá es que son precisamente mujeres quienes comulgan con esta ideología, ya que aseguran tener vocación para dedicarse cien por ciento al hogar y lo hacen por convicción propia, alegan tener vocación de crianza y de esposas cuidadoras, protectoras del hogar manteniéndolo siempre en orden y limpio, cocinando para su familia y para su marido, enfocándose al cien por ciento en la crianza de las y los hijos.
Las tradwives están inspiradas y/o toman como referencia a la mujer clásica y estereotipada estadounidense, de clase media-alta en el contexto histórico de la década de los años 50´s y 60´s del siglo pasado. Esta tendencia pugna por el que las mujeres siempre deben vestir impecables, usar vestidos, tacones y sonreír plácidamente, transmitiendo siempre una actitud positiva serena y de dulzura hacia la sociedad, hacia su familia, hijos y sobre todo hacia su marido.
El centro del debate
Un amplio sector de personas alrededor del mundo, específicamente internautas o personas que tienen acceso al debate que esta tendencia ha generado en distintas redes sociales, tildan a este movimiento de ultraconservador y retrograda, alegan que este es un movimiento tiene un trasfondo innegablemente machista y que representa exactamente todo lo contrario al movimiento feminista y a sus causas, acusan que el movimiento de las tradwives representa una amenaza para todas las batallas ganadas por parte del feminismo y el empoderamiento de la mujer a lo largo de las últimas décadas a nivel mundial, al considerar que el papel y rol de la mujer debe limitarse al de ama de casa y cuidadora, sometiéndose así y dependiendo absolutamente de ser proveída por un hombre. Las feministas tachan a las tradwives de machistas, misóginas, retrogradas, mojigatas y clasistas.
Causa mucho revuelo el hecho de que en pleno 2024 existan mujeres jóvenes que decidan o asuman el rol de amas de casa, esto produce mucho bochorno ya que aseguran las y los detractores de este movimiento que las tradwives se subyugan a los hombres al mimarlos, malcriarlos y consentirlos, consideran que estas acciones representan el doblegarse ante un hombre y aseguran que estas actitudes representan si o si el resurgimiento del machismo más ferviente, rancio y arraigado en nuestras sociedades; acusan a las tradwives de desconocer el contexto histórico y las luchas libradas por generaciones completas de mujeres a lo largo de la historia para reivindicar al género femenino empoderándolo y abriéndole las puertas del mundo laboral a las mujeres de hoy en día, es decir, las detractoras interpretan también que las tradwives desconocen la historia y las causas detrás de las batallas ganadas abanderadas por el feminismo a lo largo de nuestra historia.
¿Entonces el movimiento integrado por las denominadas tradwives representa el regreso al pasado?
Se dice que las tradwives tienen el potencial de revivir cientos de prácticas y estereotipos machistas en nuestras sociedades, las y los detractores de este movimiento acusan que las mujeres y los hombres que comulgan con esta tendencia tienen incluso problemas psicológicos, específicamente mencionan que los hombres heterosexuales no buscan una esposa ni una compañera de vida con quien construir un patrimonio ni una vida de pareja en libertad, sino que buscan una sustituta de su madre, ya que su principal pretensión es ser cuidados. Esto en realidad tiene mucho sentido, ya que sucede que a las mujeres se les enseña desde pequeñas a ser cuidadoras, a ser maternales, tiernas, femeninas y cariñosas, mientras que a los hombres se les enseña a ser cuidados por una mujer, a ser fuertes, a ser proveedores, masculinos, es decir, desde temprana edad las sociedades en las que vivimos y nuestro seno familiar nos otorga roles por cumplir, roles que asumimos desde la primer infancia y que impactan por el resto de nuestra vida en el cómo nos desenvolvemos en sociedad, específicamente en el cómo nos desenvolvemos en nuestras relaciones afectivas, dándole estos roles lugar invariablemente al machismo.
¿Cuáles son algunas de las tareas que asumen las tradwives hacia los esposos, mismas que se interpretan como tareas que recaen en el cuidado de una madre sobre su hijo?
Socialmente existen tareas que dados los roles sociales son labor de una madre hacia con sus hijos, tareas socialmente aceptadas y asociadas a esta acción, mismas que las tradwives asumen hacia sus maridos, razón por la que las y los detractores de esta tendencia aseguran que esta modalidad representa un riesgo para el avance de nuestra sociedad en cuanto a conciencia y roles de género, algunas de estas tareas son, por ejemplo:
1.- El hecho de que la mujer acompañe al hombre a comprarse ropa, sugiriéndole opciones ya que el hombre interpreta esta tarea como femenina;
2.- Que la mujer o la esposa tenga que recordarle al hombre o al esposo constantemente el realizar o terminar una tarea inconclusa en el hogar.
Se dice entonces que esta tendencia y/o modalidad abanderada por las llamadas tradwives alienta no un matrimonio en pareja, sino que promueve que los esposos sean una especie de “niños grandes”, cuidados por sus novias o esposas como en la infancia lo hizo su madre, siendo así entonces el rol de una esposa el darle continuidad a las tareas de una madre para los hombres.
En conclusión
Como ocurre en otros planos como el político, el religioso y el deportivo, las posturas extremas y radicalizadas suelen tener serias inconsistencias que sesgan una clara interpretación de la razón, lo mismo sucede en este escenario, ya que es innegable el impacto positivo en cuanto al avance histórico que ha representado el feminismo para nuestras sociedades, los esfuerzos por erradicar prácticas machistas en todos los aspectos de la vida cotidiana de las mujeres y de nuestras sociedades han traído consigo avances importantísimos e innegables, sin embargo, también es cierto que todas las personas poseemos vocaciones distintas, formas de ver la vida distintas, convicciones y ambiciones varias, la vocación para dedicarse al hogar no es la excepción, esta puede darse no solo entre mujeres, también existen hombres con esta vocación y la realidad de las cosas es que no está mal; el matrimonio es una vocación, el sacerdocio también lo es, ¿ser ama de casa por qué no lo sería?
Sin embargo no debemos perder de vista que existen tendencias positivas y negativas, el hecho de que emerjan nuevas tendencias y formas de ver o interpretar la vida no siempre es positivo al cien por ciento. El poder que las redes sociales tienen hoy en día en cuanto a difundir e influir en el comportamiento de las masas, específicamente de las y los jóvenes es avasallador, por lo que los debates alrededor de las tendencias que emergen en redes sociales siempre serán positivos, ya que nos dotan de las herramientas necesarias para saber discernir entre lo que es positivo y lo que es negativo.
La parte negativa de esta tendencia es sin duda, el peligro latente que representa para las nuevas generaciones el regresar a viejas prácticas (para estas desconocidas) ya erradicadas dados sus altos niveles de machismo, las mujeres y/o grupos de mujeres y hombres que se radicalizan al defender esta tendencia pueden caer en peligrosas afirmaciones como la que difunde la cuenta de Instagram @thetradwivesclub “El club de las esposas tradicionales” en español, perfil que cuenta con cientos de miles de seguidoras, y en el que su fundadora Lily Kate, es autora de un libro denominado “El feminismo apesta”, mismo en donde se leen frases como “…para que una mujer atraiga a un hombre de calidad, debe ser femenina, sumisa, hermosa y amable”.
¿Son entonces las tradwives machistas, retrogradas, sumisas y clasistas? La respuesta es sí. Sí, si su convicción nace desde el desconocimiento y la ignorancia al desconocer los logros y batallas ganadas históricamente por el feminismo, sí, si su decisión es una decisión influida desde el machismo y el clasismo, sí, si el ser ama de casa no es una vocación sino una decisión influenciada por las redes sociales o por modas de las cuales fueron blanco fácil.
¿Tener la vocación para ser ama de casa representa entonces estar en contra del feminismo? La respuesta es no. No si el ser ama de casa no es mal entendido con el subyugarse a un hombre y a la crianza de los hijos, no si la decisión es consciente, no si el ser ama de casa no representa asumir el rol de madre en lugar del de esposa, no si el ser ama de casa no asume que para serlo tienes que ser sumisa, femenina y condescendiente ante la figura de un hombre.
Daniel Alejandro Acosta Aguirre.



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